El error más común al adoptar IA es pensar que necesitas 'bots'. En realidad necesitas estructurar el trabajo.
Un Hábito IA es una unidad de trabajo repetitivo convertida en proceso ejecutable: con trigger, frecuencia, SOP, inputs, outputs, KPI, SLA, evidencia y permisos.
Un Agente es el empleado digital que ejecuta esos hábitos. Un agente puede tener muchos hábitos. Un hábito puede ser ejecutado por diferentes agentes.
Esta separación es lo que permite escalar: no construyes bots sueltos, construyes una biblioteca de hábitos reutilizables y una fuerza laboral digital gobernada.